Edad de oro y milenarismo

por Toño

[NB : este artículo retoma el diálogo provocado por la reseña del libro de Viktor Ehrlich, ver infra]

Está tomando color la discusión, se van fijando los polos, a pesar de que en las primera líneas ‘estemos todos de acuerdo’. Como me considero en un polo – el polo ‘milenarista’ – le voy a contestar a José Tomás – el polo ‘edad de oro’ -. Quizás en el concenso acordamos que estamos en la edad de bronce, la edad de los hombres.

1. ‘Hay muchos Platones produciendo filosofía’.

Simplemente no lo puedo creer. Sé que hay muchos nombres sonando para la gente que está concentrada en la filosofía analítica, pero al menos yo no he aceptado aún la tesis de que la filosofía analítica es la filosofía misma – y no sólo un modo(o moda) de ésta-. Es cierto que la Analítica, que partió siendo Filosofía del Lenguaje, hoy habla de ética, de metafísica e incluso de arte. Aquí en Münster se habla de Filosofía Práctica cuando se refieren a Meta-ética analítica y hablan de Filosofía Teórica cuando se refieren a Filosofía de la Mente. Pero todo eso me es ajeno, así como a la mayoría de los que proclaman la Analítica les es ajena la tradición filosófica (José Tomás es una significativa excepción).
Creo eso sí, absolutamente, que hay una hegemonía de la filosofía analítica, así como hay que aceptar la hegemonía del sistema económico liberal más allá de que nos guste. Sin intentar sostener una gran tesis sociológica, USA no sólo salió vencedor de las grandes guerras en cuanto al dominio económico, sino que consolidó sus universidades, su sistema de investigación, el modo de producción intelectual y la hegemonía de su lengua. El paper, que nos atañe a todos, nos guste o no, es una estructura perfecta para un tipo de filosofía, yo diría que incluso para la lengua inglesa. Obedece al sistema de progreso de las ciencias naturales, promete resultados, rápidos y medibles. ¿Por qué permiten que exista la Facultad de Filosofía, qué estado moderno va a gastar su tesoro por la filosofía, ese tonel sin fondo? ‘Mira, pues que muestren resultados, queremos números, nos da lo mismo lo que hagan, ustedes son para nosotros como la facultad de Egiptología, queremos simplemente que sean los mejores rankeados’. Y la Analítica se acoge a esa estructura, no es más influyente en la sociedad que cualquier filosofía anterior, pero eso no es lo que importa, nadie le está pidiendo a la filosofía que cambie el mundo – ojalá por cierto que se saque esas ideas de la cabeza. Lo que tenemos es una ‘dinámica de secundaria gringa’ entrando a las aulas de la Academia: perdedores y ganadores.

Que hay mucho gran filósofo, que hierven las aulas con nuevas teorías? Yo no siento esa ‘primavera’ en el aire, perdón, es que yo no sé de qué están hablando! Absolutamente indefenso a ser criticado de ignorante, aunque preferiría que se me criticara por desinterés y aburrimiento, quizás por falta de ‘enthusiasmós’ frente a los nuevos modos de manifestación del Ser.

2. ‘Si uno quiere trabajar poco, con poca presión y hartos privilegios, tampoco es un buen momento para hacer filosofía’.

Que éste sea un tiempo bueno para los aplicados y un tiempo malo para los flojos (ven las cosas negras, pero la verdad es que tienen que ponerse las pilas!) lo acepto en un sentido: si escribo, significa que trabajé; si no escribo significa que no trabajé: conociendo ese mensaje, que todos tenemos en nuestros oídos, que nos pesa en nuestra conciencia, sólo el flojo no escribe, a menos que ese mensaje no pese sobre él, porque de alguna manera logró – hay maneras – garantizar su supervivencia. Yo quiero en el futuro trabajar en una universidad, no cuento con otra manera de supervivencia, escucho y me pesa el mensaje, luego si no escribo, sería un flojo. Pero habrían otras muchas maneras – si no nos pesa el mensaje – de no ser flojos: haciendo clases, dirigiendo tesis, fundando grupos de conversación con colegas y alumnos y quizás escribiendo un nuevo manual de ética para los alumnos de primer año. También escribiendo papers, porqué no, pero cuando tenga una buena idea y cuando esa idea se adecúe al formato paper. Lo de ‘poner la carreta delante de los bueyes’ que señala José Tomás, no es un caso demasiado particular, es muchas veces un modus operandi: pues si primero tengo mi contrato de trabajo, el mensaje de que debo escribir papers pesa sobre mí, creo que los bueyes se me quedaron ya atrás. No es que la mayoría de lo que se escribe sea basura, en general es bueno – yo hablo ahora de Antigua – y cumple con un mínimo de seriedad que es muy útil. Pero tiende al infinito, te puedes volver momia cubriendo las exigencias. No es mala la literatura, pero es tan enorme que se vuelve su lectura efímera como leer el diario.

Yo creo finalmente que en el fondo hay un modo distinto de entender la filosofía: no entiendo la expresión ‘producir filosofía’, creo que entiendo esta tarea de otro modo. Precisamente ahí veo yo la humildad del filósofo: leer la tradición, reconocer que las preguntas son las mismas, que los problemas son los mismos y que yacen en el fondo en el asombro del ser humano por el mundo y sí mismo. Reconocer que hablar de progreso en filosofía es una ideología.

Para mí sería útil conocer la respuesta a esta pregunta: Euclides para los matemáticos tiene valor histórico, quizás incluso propedeútico, pero fue necesariamente superado; los analíticos ven a Platón del mismo modo?

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3 comentarios

Archivado bajo crisis de la filosofía, Filosofía

3 Respuestas a “Edad de oro y milenarismo

  1. Juan G.

    Estimados blogeros de “ruleta rusa”:

    antes de todo quiero felicitarlos por hacer un blog sobre filosofía. sin duda faltan blogs así en la blogósfera.
    quiero hacer una defensa de la filosofía analítica, porque veo que ésta es atacada sin razones. en primer lugar, el sr. jiménez confunde a la filosofía analítica como un todo con algunas corrientes de ella, (sc. empirismo lógico que cundió en los años 40). eso es inexacto, hoy en la filosofía analítica hay diversas corrientes, yo mismo me defino como epistemológicamente modalista, con respecto a los tropos soy un convencido anti-realista moderado, no creo en las propiedades factuales aprehensibles y en ética soy intuivista no-reduccionista. en temas de percepción soy un defensor del perspectivismo, i.e. aquella doctrina según la cual, a toda percepción ha de adjudicársele una variable epistémica, pero no viceversa (Brown, 2010, 67ff.). En otras palabras:

    ∀x P (p…x)∃ = ([ep. A x ]) ∃ i.e.

    saludos desde Sheffield College

    • Qué bueno encontrar a alguien en el ámbito de la filosofía que tenga tantas coincidencias conmigo!! 🙂 Yo soy intuivista no reduccionista en ética y con respecto a los tropos soy anti-realista fuerte. actualmente estoy trabajando en un paper sobre condicionales contrafácticos y la posibilidad de aplicarlos a las proposiciones que se refieren a propiedades que se predican a los “particulares desnudos” (bare particulars).

      Eso sí, en lo que no estoy de acuerdo contigo es en el modo en que expresas el perspectivismo defendido, entre otros, por Brown (2010) y prontamente por Connelly (2011). Si es verdad que ∀x P (p…x)∃ = ([ep. A x ]) ∃ i.e, entonces también podría ser cierto que ∀x Pz….f (p…f)∃ = (∃[ep. ff x ]) i.!!! lo cual es sin duda catastrófico para una teoría que adjudica variables epistémicas!!! 😦

      Atte.

      M. Tráñez

  2. Le visage macabre

    Realmente no se alcanza a vislumbrar toda esta puesta en escena del filosofar desarraigado en una cripto posmodernidad, carente de la agresividad transgresora y ¿transladante de política? Desde Claude Pattèluit dar la cara a la filosofía se transforma en el oficio de un saltimbanqui herido; en una erótica del duelo que no sólo sospecha de su propio sospechar, sino que se jacta de superar su mismo sospechar en una dialéctica de escritor-yo hablante-yo lírico- superyo, algo que el conservantismo filosófico no podrá reconocer por hallarse en los límites del naufragio logocéntrico y enrarecido, como ya decía Couchoufflett en París durante los años 80, cuando todo pensar se hacía sospechoso de desplegar en y para sí un pastiche en la alteridad distópica de la estructura post-capitalista.

    En suma, ¿qué es toda esa semiótica de la filosofía analítica, más que una exaltación de la distopía ya perdida en un hacerse a sí mismo, volverse a sí mismo, vol-ver-se hacia el deconstruyente y hablante paradojal?

    a bientôt

    Le visage macabre

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