Primero, el castellano.

http://blogs.elmercurio.com/columnasycartas/2011/03/27/simce-de-ingles-1.asp

Cartas al director
Domingo 27 de Marzo de 2011
Simce de inglés
Señor Director:

A raíz de los resultados del último Simce de inglés, han surgido voces que ponen el grito en el cielo por el bajísimo porcentaje de compatriotas que pueden siquiera “sobrevivir” en inglés. Creo que el resultado no debería sorprendernos: no sólo no sabemos inglés, sino, lo que es más grave aún, no sabemos castellano.

Como ha insistido hasta el hartazgo el doctor Otto Dörr, somos el país con el peor castellano hablado en el mundo hispanohablante. En efecto, sólo en Chile se da con tanta intensidad la proporción directa entre ausencia de vocabulario y exceso de coprolalia y muletillas, sin importar el trasfondo socioeconómico. No es de extrañar, entonces, que nuestros alumnos no sepan hablar inglés si apenas consiguen expresarse en su lengua materna. Es un principio elemental de la lingüística que la calidad de la lengua materna determina la posibilidad de aprender otras lenguas. Empecemos, entonces, con lo que tenemos más a mano: el castellano.

Patricio Domínguez Valdés


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11 comentarios

Archivado bajo Educación, Literatura, Polémica al día

11 Respuestas a “Primero, el castellano.

  1. cd

    Ya puse un par de comentarios por facebook a Toño respecto a esta entrada….En resumen:
    1) Me siento insultado personalmente con las declaraciones de Otto Dörr, por ser un comentario tan lapidario y tan falto de fundamentos. Es ridículo, completamente ridículo, pensar que países donde un 40% de las personas son analfabetas tengan mejor castellano que nosotros.
    (Si es que confiamos medianamente en un test internacional que mide, en promedio, la capacidad lectora, estos son los resultados 2009 de PISA:
    Chile 449
    Mexico 425
    Argentina 398
    Brazil 412
    Panama 371
    Peru 370
    Uruguay 426
    Esastamente, Chile está en el primer lugar)

    2) Como le puse a Toño, entiendo, supongo, la raíz de la insatisfacción con algunos que parecen empeñados en convertir a Chile en el kiosko más reluciente de Sudamérica. Ok, hay cosas más importantes y ciertamente hay vacíos culturales más serios en Chile que la falta de inglés. Sin embargo, creo que la enseñanza del inglés, incluso en un plano sumamente pragmático, comercial, no se opone a un desarrollo cultural en otros planos. Dado que nuestro nivel lector es, al parecer, tan bueno o mejor que el de nuestros vecinos, sí llama la atención nuestra falta de manejo del inglés y, por lo tanto, tiene sentido poner atención específica a eso.
    Por lo demás, creo que son pocos los países que se pueden dar el lujo de enseñar un segundo idioma con fines literarios. Feliz de que se pueda hacer, pero, creo, debemos primero poner los cimientos.

    Salud!

  2. cd

    (Además, ni que sus traducciones de Rilke fuesen taaan buenas)

  3. Pato D.

    Espera Cristián. Otto Dörr no habla sin fundamentos: habla desde el fundamento del ciudadano de “a pie”, como gusta decir hoydía, de ver cómo el lenguaje se pisotea en la calle, en la casa, en la universidad, etc. Otto Dörr es profesor universitario desde hace más de 30 años, ha investigado y publicado sobre el tema del lenguaje -si quieres desde un punto de vista más filosófico y menos estadístico- y sus afirmaciones no son sino la explicitación de un hecho innegable: tenemos un pésimo dominio del lenguaje.

    Yo he sido ayudante de carreras con puntaje de corte de más de 600 puntos, y afirmo que más de la mitad del curso no se expresaba en un castellano correcto, tanto a nivel gramatical en sentido amplio (ortografía pésima, cero discernimiento de niveles de lenguaje, por ej. informal o formal) como a nivel semántico (vocabulario reducido, redundancia). Muchos profesores y ayudantes de buenas universidades dicen lo mismo. Los periodistas hablan muy mal y escriben peor (para qué hablar los reporteros y sus “sinistros” “dantesco” “efectivamente Mauricio”). Si comparamos La Tercera o El Mercurio al diario ABC o al País, veremos que la riqueza léxica de los últimos supera con creces a sus pares chilenos: por algo una profesora de castellano española aprovechaba el Mercurio para ¡sacar ejemplos de errores!

    El garabato. Ok, el garabato bien puesto, oportuno, tiene mucha belleza. Pero el garabato muletilla, entremetido cada dos palabras, es horrible y desgasta mucho el lenguaje. He estado carretiando con jóvenes gringos y alemanes y no he visto ese maltrato a todo nivel (un alemán jamás dice “Scheisse” o “Hure” cada tres palabras, salvo un marginal).

    El alfabetismo. Chile tiene una tasa altísima de alfabetismo, pero me niego a pensar que por saber escribir, eo ipso hablamos mejor. Conozco gente en el campo que escribe pésimo -aprendió mal, o de vieja- pero no maltrata el lenguaje como un santiaguino, introduciendo partes del cuerpo cada tres palabras, ni garabateando por todo. Un campesino analfabeto de los años 50 no hablaba tan mal como un mono que va al colegio y que en la tarde se conecta al play station y al chat, te lo firmo aquí y en la quebrada del ají, sin idealizar el campo ni tragarme el cuento heideggeriano.

    La enfermedad. En Chile, en ciertos ambientes sociales, es “mal visto” decir ciertas palabras en ¡ castellano correcto! Conozco gente que se avergüenza de decir “cine” y dice “teatro” (!!??). Contardo hizo un catálogo en su libro “Siútico”. Te juro que no sé si ese fenómeno tan enfermo se puede dar en otros países.

    Las estadísticas. Puede ser que en un test salgamos mejor que otros países. Pero la experiencia vivida de ver cómo hablan argentinos o peruanos en la calle “naiden” la puede quitar. Ojo con las estadísticas, según la fundación La Fuente los índices de lectura de Chile son brutalmente malos. http://www.fundacionlafuente.cl/blog/2010/11/dos-miradas-diferentes-a-los-indices-de-lectura-en-chile/

    salud, P

  4. cd

    Si hablamos de experiencias personales, honestamente a mi nunca me ha dado la impresión de que en Chile se hable peor que en otros países de latinoamerica. A lo más, por un tema de personalidad tal vez, tendemos a omitir palabras apropiadas, pero que pueden sonar un poco grandilocuentes. También, creo, somos más tímidos que los argentinos y, sin duda, vamos a sonar menos seguros de nuestro idioma comparados con ellos.
    Me perturba esa supuesta visión “de a pie” que muchas veces en verdad es un señor que reclama porque puso Yingo en la tarde y se espantó de cómo hablan los jóvenes de este país y se transmite la idea de que hablamos mal en la opinión pública. En buena parte, me tinca que esa idea creo que proviene más de la élite chilena que otra cosa. Se habla más coloquial, me parece…eso es hablar peor?
    Tal vez uno tiende a comparar con latinoamericanos que conoce, pero de qué nivel socioeconómico son esos latinoamericanos?
    Ese test PISA, que mide varios aspectos de comprensión lectora es, a mi parecer, categórico en lo que afirma. No se trata de un análisis estadístico raro. Somos los que mejor hablamos de latinoamerica? Probablemente no, pero por lo menos parece ser que estamos de la media para arriba.
    Creo que en muchas cosas nos solemos tirar para abajo, pero, antes de tirar frases categórica como el señor Dörr (que, repito, sinceramente tomo como una ofensa personal), creo que vale la pena pausar y considerar con más calma lo que se dice.

  5. Francisca Hernández Busse

    Sí, de hecho, una vez en una ayudantía de teología, a un alumno de tercer año de Derecho me tocó corregirle algo insólito: que el verbo “ser” parte con “s” y no con “c” (¡¡¡tercer año de derecho, supuestamente una carrera culta!!!). El joven había anotado: “Jesús, ciendo nasareno…” (que Nazaret sea con “z” lo dejé pasar… pero el verbo “ser” me chocó). Apoyo 100% a Pato D.

  6. Pato D.

    La afirmación de que el castellano hablado en Chile es el peor de latinoamérica no excluye el hecho de que en un test los alumnos chilenos tengan mejor comprensión lectora que otros países, así como mejor puntaje PSU no implica que un tipo sea más capaz que otro para hablar su idioma -quizá está mejor adistrado para esa prueba, quizá efectivamente es más rápido para leer, u otro factor desconocido.

    Decir que somos los peores puede sonar exagerado: yo mismo creo que hay países donde se habla peor el castellano. Mi experiencia con panameños me inclina a pensar que Panamá nos gana. Me imagino que en zonas de Bolivia se habla muy mal castellano porque sencillamente no es la lengua principal, al igual que en zonas del Mato Grosso. A propósito de ‘Mato Grosso’, ¿se acuerdan del diputado que dijo ‘Mato Grosso’ queriendo decir ‘grosso modo’?

    El punto no es razgar vestiduras por ser los “peores” en algo, ni de sentirnos menos que los otros países, anhelando la utopía cultureta fitzcarraldiana: construir la nueva Heidelberg a las orillas del Mapocho.

    Se trata de reconocer un hecho: tenemos un pésimo dominio del lenguaje. No todos y cada uno, pero sí una parte importante de la población. Hechos que demuestran este pésimo nivel de lenguaje:

    1) Exceso la coprolalia. Me parece que es indiscutible que introducir todo el tiempo groserías es un elemento que afea el lenguaje -además de mostrar cierta dolencia psicológica, como señala Dörr (obsesión por lo genital-anal). Esto no quiere decir que en otros países de habla hispana no se usen groserías o incluso blasfemias (en ciertas regiones de España se blasfema mucho, lo cual considero de una fealdad impresentable, además de ser una ofensa a Dios y a lo sagrado).

    2) Pésimo nivel escrito entre los que supuestamente deberían escribir bien. Estudiantes universitarios escriben ‘ser’ con ‘c’, como cuenta Francisca; sus pruebas no tienen el estándar mínimo de buena expresión castellana. Lo dicen todo el tiempo ayudantes y profesores de la Católica y de la Chile, no se trata de universidades marginales.

    3) Vergüenza a decir ciertas palabras. El chileno de clase alta es tan pelotudo, que siente que hablar bien el castellano es “chulo” o “siútico”, etc.

    4) Lenguaje periodístico y televisivo. Basta prender TVE y TVN para darse cuenta que muchos chilenos apenas pueden expresar sus ideas, mientras que los españoles o argentinos -más allá de la personalidad- tienen más vocablos a mano, signo inequívoco del buen uso del lenguaje.

  7. Follegati Pablo

    Me permito meter la cuchara partiendo por citar algo añejo y accidentalísimo.
    Estaba aún en la universidad y me tocó analizar para el ramo de Análisis de política nacional” el primer discurso de Lagos para el 21 de mayo. En el decía que estaba feliz porque en el futuro los jovenes “tendrán en los computadores de sus escuelas las mismas bibliotecas que hoy están disponibles en cualquier ciudad del mundo, Estocolmo o Nueva York” (sic).

    Otra: El ministro Bitar prácticamente excitado sexualmente porque se había ocurrido enseñar chino mandarín en algunos colegios públicos.

    Noticia: La mitad de los chilenos no entienden lo que leen. No entienden lo que está escrito en su propio idioma. Pero hay que enseñarles inglés.
    Diálogo ficción:
    – Director de escuela al profesor de matemáticas de 4 básico: oye, profesor, tus niños no saben multiplicar todavía
    Profesor: Es que llegaron sin saber sumar muy bien y no tienen idea de restar
    D: pero guon, los planes dicen que tenis que enseñarles a multiplicar po guon
    P: pero es que no saben sumar
    D: Y vai a esperar que aprendan a restar antes que a multiplicar, cuándo van a aprender entonces a multiplicar entonces, me podís decir?
    P: …
    D: Si no partimos ahora no van a aprender nunca… cachai?
    P:…
    D: Enseña un poco de cada cosa, podís hacer eso?
    Sino me guevean del ministerio…
    P: Por supuesto, lo que ud. quiera.
    Fin diálogo Ficción.

    Es cierto, no es tan, tan igual un caso a otro, no hay una relación tan directa entre una y otra. Pero es casi igual.

    Otro dato, lo leí el otro día, posiblemente a pito del mismo cuento del simce inglés:_ no me acuerdo si era el 60 o el 50 el 70 por ciento de los profesores de inglés que hacían clases en… castellano!!!!

    Enséñenle los números, las letras, window y cuatro cosas más, pero por favor, partan por el castellano. Y una distinción pero de cajón: no es lo mismo decir “sería bueno que más chilenos aprendieran inglés” que decir “hay que hacer AHORA todo lo posible para que los chilenos aprendan inglés”. Porque no van a poder aprender mucho. Lo que molesta no es el intento por perfeccionar la eseñanza del Inglés: lo que molesta es el espírtu de cruzada por el inglés, porque es poner la carreta delante de los bueyes y es engrupido, porque en el fondo no parten de un análisis normal de la situación chilena actual -único análisis real y verdaderamente útil- sino de un complejo ante las estadísticas internacionales.

    pd 1: No olvidar: LA BIBLIOTECA DE ESTOCOLMO. (donde los libros están en su mayoría escritos en sueco).

    pd: Chino, ¿hasta dónde hay que tomarse en serio eso de que te ofende lo de Otto Dorr? ¿en qué sentido te ofende??

  8. cd

    Primero que todo, mis disculpas por escribir una respuesta tan larga, pero no tuve tiempo para hacerla más corta (sí, es robo a Mark Twain y muchos otros).

    Experiencia en la docencia en dos países distintos, en universidades o colegios con niveles socioeconómicos comparables, posibilita hacer una comparación. La experiencia en un sólo país, con sólo un tipo de colegio o universidad? Non, creo que no sirve tanto. La anécdota personal, a mi parecer, tiene poco peso.
    El nivel de lenguaje en Latinoamérica varía muchísimo con el nivel socioeconómico y, por lo tanto, la experiencia personal, generalmente limitada a conocer gente de ciertos lados específicos, cuenta re poco. En ese contexto, creo que resultados generales de países son más representativo que la experiencia personal, aún concediendo que los tests miden cosas bastante específicas y no responden a la riqueza del ser humano (aunque, ojo, acá no hablamos de inteligencia en general, sino que de una habilidad bastante más acotada. Nos basta que esa habilidad esté correlacionada con el puntaje en este test -y no que agote la habilidad o que en su medición no pueda haber errores importantes- para que el número uno de Chile sea algo decidor)
    Tal vez lo que ocurre es que la élite (económica?) de Chile es bastante inculta si la comparamos con nuestros símiles de Latinoamerica (y, por supuesto, de España). De manera similar, es muy probable que la prensa argentina (y hablo solo de la argentina – miren otros canales de Sudamerica y conversamos) se exprese con mayor propiedad que la chilena.
    Si va por ahí el argumento, entonces posiblemente están en lo cierto, pero, aparte de ser otro tema, no es algo que me interese demasiado.

    @Pato:
    1) De acuerdísimo con la coprolalia, sin duda es algo en lo que exageramos
    2) Lo de la vergüenza a hablar con ciertas palabras ya lo había mencionado en mi respuesta y, sumando y restando, no me parece algo malo. Sin duda a veces pone barreras a nuestra capacidad de expresarnos, pero pa mi es parte de nuestro carácter, que rehuye la grandilocuencia. Es como un “tómalo o déjalo” no más…en mi caso es algo que tomo.
    (Así como comentario medio técnicors, pero igual relevante: la prueba PISA que cité no es onda PSU, donde tb se mide quien lee más rápido, quien se memorizó más figuras literarias o qué se yo. Los alumnos (13 años creo) tienen que leer textos, responder qué entendieron, resumir, sacar conclusiones, etc., en una prueba de desarrollo. Creo que estarás de acuerdo en que no son habilidades tangenciales al manejo de un idioma)

    @Pablo:
    1) Lo de Bitar y el mandarín fue ridículo. Si el argumento acá es irse en contra de aquellos que piensan la educación en términos de capacitación de personal, entonces sí, tienen mi completo apoyo (Leonardo Sanhueza, columnista de LUN, bromeó hablando de transformar a Chile en un Kiosko)
    2) Sí, en serio me ofende lo de Otto Dörr, pero ahí ya entramos al terreno medio irrelevante de los sentimientos.
    3) “no es lo mismo decir “sería bueno que más chilenos aprendieran inglés” que decir “hay que hacer AHORA todo lo posible para que los chilenos aprendan inglés””.
    Sid, de acuerdo! Sin embargo, como dije antes, dado que Chile -al parecer- tiene mejor nivel que muchos otros países con harto mejor inglés, tiene sentido remediar esa deficiencia específica. Por cierto, nuevamente estamos de acuerdo, hay deficiencias culturales más profundas en nuestro país que la falta de inglés.
    Salud!

  9. Follegati Pablo

    Qué fome! Estamos todos más o menos de acuerdo.

    Pero por favor, yo al igual que Chino, tengo sentimientos: por favor comenten lo de la BIBLOTECA DE ESTOCOLMO.
    Llevo literalmente 11 años pegado con el chiste, porque este discurso es del 2000. Como ven, me marcó.
    Además lo encontré fácil y si hubiera sabido copiar de Pdf a word habría citado íntegro el texto.
    Otra: Es muy difícil que en una clase que no sea la alta (elite económica a todas luces, como sugiere Chino) hable mejor que ésta. Nosotros tenemos experiencia más que nada de esta y podemos pensar que es la que mejor habla.
    Yo además soy del pueblo y soy provinciano y hago clases en la Santo Tomás, donde los clientes son de otro estrato y hablan igual de mal o pior, claro que quizás con otros vicios distintos a los de nuestro entorno.
    Pero lanzo una tesis: se puede hablar de calidad en el lenguaje simplíciter y de otra manera. Simplíciter creo que a pesar de todo, en Chile, es difícil que, estadísticamente o proporcionalmente algún grupo pueda hablar mejor que la clase alta. Pero mi tesis es esta: existe tambien una calidad moral del lenguaje. Esta sería la de hablar “lo más libremente posible” de la moda. Mi nana comete muchos errores típicos del pueblo, pero se expresa 1, con respeto (dice, por lejos, menos garabatos que yo, y eso que trabaja también en la feria y se los debe saber todos) y 2, habla lo mejor posible.
    Esta distinción no es de clase, porque los poquemones hablan como la callampa (parafraseando a Benni), es moral. Hablar lo mejor posible. Ese es el punto. Los cuicos que nos rodean, entre otros, pudiendo hablar mejor porque conocen las palabras, hablan pésimo por moda y porque está en el entorno. Hablar mal supone además de una crisis educativa, de flojera, superficialidad, lata mental, falta de respeto por la autoridad, etc. todas las cuales son cualidades morales.
    Conclusión interesante pero impropia: hablamos mal porque somos una mierda como personas.

    Salu2!!!

  10. Pato D.

    “come on, mueve ese culo escandinávico,
    culo latino, culo asiático
    y vos no seay cuático, maniático
    estocolmo está lleno de hueones antipáticos”
    DJ MENDEZ

    Ricardo Lagos, qué época de sueños republicanos culturetas… Chile en el tercer milenio, Chile llegando al desarrollo, Chile modelo para latinoamérica, la Moneda de Chile, centro cultural, Gianni Vattimo y Carlos Fuentes invitado por el presidente, a “hablar”. La épica era distinta, pero el contenido es parecido. Antes se hablaba de “Estocolmo o Nueva York”; los yuppies del gobierno actual hablan de Silicon Valley o Chicago, fantasean con la idea de que el pueblo llegue un día a la meca, al paraíso en la tierra: estudiar en EEUU, que todos seamos pato navia, que todos tengan la oportunidad de santificarse en la tierra aprendiendo inglés. Sin inglés, exclama Gallagher, ¡qué injusticia del destino!

    El punto es que estas fantasías son muy poco realistas, desde cualquier punto de vista. Es un prejuicio de clase alta aplicado a Chile como un todo. Es el papá que se preocupa porque su hijo no sabe decir jalou y lo mete urgente al “británico”.

    Saber inglés es un bien, OK, le permite a uno comunicarse con otras culturas, leer otros libros, conocer otra cosmovisión si se quiere, venderle paltas a los gringos con más soltura. Pero el problema en los colegios de Chile es: que el alumno trate con respeto al profesor. Que el profesor pueda ejercer autoridad y enseñar. Que los alumnos aprendan de verdad cosas y haya un ambiente sano éticamente. Que los alumnos aprendan a escribir y hablar el castellano, por ende, que aprendan literatura castellana. Que logren pensar por sí mismos y no por la tele o la moda de turno (filosofía), que conozcan las causas de la realidad social-política (historia), etc etc. En esto estamos de acuerdo: ¡hay tantas falencias anteriores al inglés! Y son falencias de fondo.

    Con respecto a Latinoamérica. Yo diría que en general Perú es un país institucionalmente más inculto que Chile. El mejor diario de Perú es el Comercio, que es mucho peor que el Mercurio. Quizás las universidades peruanas sean peores que la Católica o Chile. ¡Pero tengo la impresión de que la gente maltrata menos el castellano en la calle! Quizá es mi impresión circunscrita a Miraflores. Prguntémosle a Jean Paul Motte. De todas modos: la clase alta chilena universitaria es inculta a más no poder, no quiere hablar bien, prefiere hacerlo con garabatos porque o si no le da vergüenza, o flojera, como dice Pabli. No lee nada y sueña con hacer el MBA en el país de las oportunidades. Yo no creo que conozca las palabras y no se atreva a usarlas. De tanto no atreverse ya se le olvidaron. La experiencia de haber corregido con mucha paciencia en la universidad naiden me la va a quitar. La mayoría escribía así:

    ‘después llegó santo tomas de aquino que dijo que la religion y le rason no se contraponen, osea la rason conoce a Dios pero la fe tambien. despues llegó maquiavelo que decia q el fin justifica los medios osea un governante puede hacer todo lo que quera’.

    P.

  11. Toño

    Me refiero sólo a un punto, creo que las voces principales en juego ya se han emitido (metáfora). El punto es ‘el no atreverse de los chilenos a usar palabras raras’.

    Hay dos cuestiones: i) si se trata de ‘vergüenza’ o ‘simple ignorancia’ y, ii) si es ‘vergüenza’, si se debe a la cobardía o al carácter nacional.

    Con respecto a i), creo que no es fácil saberlo, si cabe distinguir en el dominio del lenguaje un ‘conocimiento puro’ del ‘conocimiento de uso’, puede ser que la actualización de palabras del chileno sean menores a sus posibilidades. Puede ser, creo que es más razonable ponerlo así, que lee más palabras de las que habla o escribe; sin embargo, de nuevo, habría que ver cuando se domina el lenguaje, cunado se lo lee o cuando se lo habla o escribe.

    La cuestión ii) es la que me interesa realmente discutir. Pato toma el ‘vergüenza’ (si despejamos los casos o el grado de ignorancia) como un modo de cobardía o como señala Pablo un ‘no ser todo lo que se puede y debe (acusación moral) ser’. Chino entiende por esta ‘vergüenza’ una cierta ‘llaneza en el hablar’, opuesta a la ‘grandilocuencia’. Dicha llaneza sería algo propio del carácter chileno, lo que se ha de tomar si se quiere continuar en lo propio. Vergüenza como pudor (también esto es moral).

    Aristóteles (Ret. 1384) señala que la vergüenza es un i) dolor de la imaginación, ii) por una pérdida de valoración, iii) frente a otros, iv) causada por una acción propia pasada, presente o futura.

    El dolor proviene de una imagen sobre la valoración del otro de la propia acción; la clave está en que nos avergonzamos sólo ante quienes respetamos (amigos o enemigos). Se supone que la mala valoración de mi acción conducirá a la pérdida de aprecio por parte del otro.

    En ese sentido, avergonzarse de hablar largo y fuerte en público es muy razonable: me interesa que la audiencia no me juzgue ‘grandilocuente’ (retórico, sofista, hablador), porque valoro el ‘juicio’ de la audiencia. Juzgo mi acto, juzgo el juicio del otro frente a este, y juzgo las consecuencias que tendrá su apreciación de mi acto con respecto a mí en lo futuro. Y me importa.

    Ahora, si no me importa realmente el juicio de la audiencia, porque no respeto ese juicio, sino que simplemente no deseo perder apreciación social, pierde del todo la ‘vergüenza’ (y la ‘risa’) su sano sentido social. Hay un nivel muy básico – quizás el más básico – de respeto auténtico por el juicio del otro y es en razón meramente de que ‘el otro’ es una comunidad, con una tradición, y supongo que su juicio opuesto al mío (sólo un individuo), tiene más valor. Por eso se ha de comenzar siempre por el respeto en país ajeno.

    La vergüenza por hablar con más vocabulario, se funda en qué tipo de ‘desprestigio’?

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