El gran final de The Third Man


José Antonio Giménez

En 1949 rodó Carol Reed a partir de un guión de Graham Greene una de las películas más importantes de la historia del cine, The Third Man. El recelo frente a la ‘película de blanco y negro’ se muestra del todo injustificado en este caso: un thriller que mantiene la tensión hasta un final sorprendente y que alcanza, precisamente por su peculiar uso del blanco y negro, una atmósfera expresionista que difícilmente se avizora en el posterior cine negro.

De los muchos elementos que hacen fundamental a este film, quisiera referirme solamente a uno en particular: su final. Curiosamente Reed decidió en este punto desatender el guión de Greene. Para este último el film debía terminar con una reconciliación entre Holly (Joseph Cotten) y Anna (Alida Valli). Reed toma en cambio el camino contrario: Holly espera a un costado del camino, mientras Anna avanza hacia la cámara desde lejanía; no se detiene, pasa de largo y desaparece tras la cámara.

La célebre y atrevida escena con que Reed cierra The Third Man permite reconstruir todo el film desde una perspectiva particular. ¿Quién es el protagonista de este film? ¿Holly o Harry (Orson Welles)? Harry es quien supuestamente yace en la tumba al llegar Holly a Viena, pero con el tiempo de revela que se trata del no identificado third man que transporta el cuerpo del moribundo el día del accidente. La intromisión de Holly en la historia es lo que lleva realmente a Harry a entrar a la tumba que lleva su nombre. Pero Harry cumple también otro rol en la historia: es el amigo de Holly y el amante de Anna. La relación entre Holly y Anna se sostiene fundamentalmente por la referencia de ambos a Harry.

Quiero proponer tres lecturas del film a partir del final.

i) Anna no perdona a Holly su deslealtad con Harry. Hasta el final del film Anna mantiene su relación con Holly en referencia a Harry, de modo que no está dispuesta a aceptar que el primero quiera construir una relación con ella a pesar de su historia con el segundo. Holly en cambio decide de algún modo dejar atrás la sombra de Harry. Se siente libre para establecer una relación con Anna, pues ha matado a su mejor amigo, a propósito, el amante de Anna. La pretensión de Holly no tendría sentido si no esperase que Anna se haya ido gradualmente liberando de la influencia de Harry, gracias a la intensa amistad desarrollada entre ellos en los últimos días; es posible que esto haya estado ocurriendo, mas sólo a modo de sustitución. Si Holly acepta o se resiste a ser tratado como sustituto es una cuestión difícil de determinar con exactitud: Holly se muestra una y otra vez molesto de que se lo confunda con su amigo Harry; sin embargo, hace uso de su rol referencial para entrar con rapidez en intimidad con Anna. ¿Comienza a vivir el sustituto cuando muere el referente de la sustitución? Para Anna al menos, cuando muere el referente, muere también el sustituto. Ninguna historia de amor termina bien si se funda en un third man.

ii) La segunda lectura no es directamente contradictoria con la anterior, mas le da otra vuelta de tuerca al sentido del film. Que Anna corresponda o no al interés de Holly es sólo un asunto secundario con respecto a los verdaderos motivos que guían el accionar de éste. La amistad de Holly con Harry es una que tiene su origen en la niñez, mientras que el amorío entre Anna y este último no ha sido más que una aventura del último tiempo. Holly se da cuenta de que, a pesar del cariño que profesa por su amigo, éste lo ha engañado: detrás de su aparente filantropía se esconde un profundo desprecio por la humanidad. Anna no padece por su parte tal proceso de develamiento: parece saber desde el comienzo que Harry está enfrascado en algo oscuro y que su tarea es protegerlo a como dé lugar. Por esta razón los datos policiales que confirman los crímenes de su amante no hacen mella en su compromiso de fidelidad. Holly traiciona su amistad con Harry por atenerse a un imperativo que le dicta su conciencia; no vemos en cambio que Anna perciba como legítimo tal conflicto entre moralidad y lealtad. ¿Habría entonces juicio moral sólo donde se está en lugar de desprenderse del carácter relacional – interesado – con respecto al agente que está siendo juzgado? Sólo quien ejecuta la sentencia puede realmente emitir el juicio, es lo que parece sugerirnos el comportamiento de Holly. ¿Qué rol cumple the third man en la elaboración de un juicio moral? Holly y Anna nos muestran dos caminos de resolución de esta pregunta.

iii) Las dos lecturas anteriores nos plantean la siguiente disyuntiva: ¿The third man es una historia que trata de las relaciones humanas o que trata de las convicciones morales? Graham Greene, quien bogaba por un final de redención, sugiere en varias ocasiones de su guión que Holly es sujeto de un conflicto de fe. Como en sus mejores novelas, Greene hace del tema de la fe el fondo de todo verdadero drama humano. Sabemos que la malograda conferencia del visitante en Austria debía tratar de los conflictos de fe en sus novelas. Y sabemos también que la pregunta decisiva que Holly dirige a Harry para conocer sus verdaderas intenciones, es si cree en Dios. La traición del amigo parece ser para Holly su decisivo acto de fe. Pero si es así, ¿qué papel tiene Anna en el drama de la fe? Ella es quien vuelve todo el comportamiento de Holly ambiguo y, por eso, humano. Pues la presencia de Anna no permite realmente distinguir las intenciones morales de Holly de su interés por la mujer, quien, en este sentido, encarna efectivamente el rol de third man entre los dos amigos. El amigo que debe ser castigado por sus crímenes, es a la vez el rival de un triángulo amoroso. Si somos más condescendientes con las intenciones de Holly y nos decidimos por interpretar su actuar como fundamentalmente moral, no podemos sin embargo desatender que espera de su decisión moral – su acto de fe – una recompensa. El reconocimiento de su actuar moral y la consiguiente correspondencia de amor de Anna. Es así cómo la ambigüedad – lo propio de un conflicto – que late en el guión de Greene, se muestra del modo más pleno en el final propuesto por Reed.

            Sólo desde el final se reconoce la dirección del camino. Decir que un final cierra la interpretación es un error: más bien desde el final se abre recién ésta. The Third Man es una obra de arte – ¡hoy necesitamos volver a encontrar criterios para reconocer el arte! – precisamente porque abre desde su final un complejo de ricas interpretaciones. ¡Qué gran film, pues qué gran final!

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4 comentarios

Archivado bajo Cine, Literatura

4 Respuestas a “El gran final de The Third Man

  1. Qué gran película… un “peliculón”, para usar esa palabra diminutiva-superlativa. Cuesta dejar atrás el prejuicio en contra del blanco y negro y del cine “antiguo”: la mayoría fuimos criados en la estética del pop-corn, y salir de ahí cuesta como salir de la caverna. Esta película que ya tiene más de 60 años, y como un ‘viejo’ tiene mucho que enseñar. Chao con los estrenos plástico de cuevana, viva El tercer hombre.

  2. Hace más de 6 meses que tengo guardado el mail con el link a este post y, cuando me siento a leerlo tranquilamente para despejar mis ojos de tanta secuencias de imágenes sincronizadas con audio -ese misterio llamado efecto cinemático- me doy cuenta de que tengo que… seguir viendo cine. Así, pues, queridos contertulios, asomo mi nariz para entremeterme, pero como aún no estoy listo para el debate, tendré que esperar otros 16 minutos a que la película termine de bajar.
    Por lo pronto, dejar en claro que el blanco y negro nunca ha sido para mi una barrera, como tampoco lo es el color, o la animación japonesa o el stop motion… No hay límites para la ficción cinematográfica. bueno, ya saben, siempre y cuando sea ficción y no un pretendido naturalismo del tipo reality (que, si se analiza bien, no es más que pornografía disfrazada).
    Hasta una hora más.

  3. Pues bien, después de haber visto The Third Man me dispongo a comentar.

    No soy un experto en cine negro, pero, hasta donde lo he podido ver, se trata, en cuanto género, de una trama que tiene su nudo central en la torcedura del alma humana. En el núcleo de la historia ha siempre una mentira, un engaño profundo. Con eso -aunque no sólo- bastaría para inscribirse en el género. También cuenta la ambientación, la relación torcida con una mujer, etc. No siento tesis con esto, sino sólo establezco una línea de base para aventurar la frase-martillazo del comentario:
    The Third Man supera, con mucho al género y, superándolo, lo realiza más perfectamente.
    El tono irónico en el que se comenta el contexto histórico (a ratos hay que proveerse de un manual de historia) hace que cada acto esté cargado de mayor significado. Hoy son raras las películas en las que se puede disfrutar de esa densidad dramática. Probablemente porque el descreimiento de un mundo posmo genera una especie de Torre de Bebel en el mundo narrativo, impidiendo que haya comunión en lo que debe ser y no ser. Aunque más probablemente haya que decir que se ha generado otro orden de comunión, aunque sólo pueda llamarse así “per accidens”.
    Pero vamos al núcleo del asunto: el gran final.
    en el fundamento de toda obre dramática está la búsqueda de la representación. Pero la representación no de cualquier cosa sino de la acción práctica (mímesis praxeos). Esta imitación, entonces, no tiene otro referente que el actuar moral humano, que es donde se juega la libertad y el destino del hombre. Y, entendido que el destino del hombre es trascendente, se juega, también, su fe.
    Junto a esto debemos colocar otra herramienta de juicio: no podemos pedirle al texto (o a la película -y no al guión-) que nos diga algo que no dice. Se puede discutir, efectivamente, la mayor o menor capacidad de plasmar las actitudes descritas en el guión por parte de los actores o el director, pero no podemos dejar de lado que el guión, aunque salga de la mano de un gran escritor, no es más que una herramienta de trabajo: no se venden guiones, se venden boletos de cine. Cuando se venden los guiones, los que los compran, lo hacen para estudiarlos, no para “contemplarlos”. La obra contemplable es la película.
    Diche eso, vámonos a la antesala del final, la persecución en las cloacas de Viena. No están puestas como escenario accidentalmente: tienen una función poética: aquí se desvelará lo más sucio del alma humana (y, por contraste, lo más puro).
    Luego de una balacera en la que el primer disparo sale del arma de Harry y hiere a un policía. Como respuesta, Holy lo hiere con otra bala. En el momento en que el Mayor Calloway se distrae de la persecución para atender al herido, Holy alcanza a Harry, que intenta salir a la superficie, pero ya no tiene fuerzas para levantar la tapa del alcantarillado.
    Maravillosamente el instante del asesinato nos queda oculto. No vemos a Holly apretar el gatillo (no podemos, él es el protagonista). Solo vemos su expresión en el instante anterior y luego vemos la expresión de Calloway.
    Detengámonos aquí, porque me parece que es el instante más cargado de significado. No por nada el anterior encuentro entre Harry y Holly ha sido en lo más alto de la ciudad. En esa escena, que técnicamente cumple la función de reestablecer el orden y desenmascarar todas las verdaderas intenciones. Holly está preocupado por su amigo (intenta redimirlo). Comienzan recordando la niñez, pero rápidamente vuelven al presente en el que Harry ya no es más un niño (aunque según Anna nunca dejó de serlo y se comporta como tal). A Holly también le preocupa Anna. Harry parece no importarle ni el suelo que pisa. En la cúspide de la rueda, en la cima del mundo, (O, Fortuna, Plango vulnera!), Harry le ofrece gentilmente quitarle la vida a Holly.
    Aquí ya nos podemos responder a la pregunta por los personajes ¿Quién es cada cual?
    Holly es un vaquero, es un escribidor de poca monta que quiere vivir las fantasías con las que se gana la vida. Harry es un sinvergüenza que desprecia al amigo de la infancia, a su actual amante y a todo lo que se pueda llamar justo. Sin remordimientos, se burla de Holly cuando éste le pregunta por Anna y por qué no la ayudó cuando ella lo necesitaba.
    Después de este racconto de la escena de la cima, volvamos al subsuelo. La expresión que tiene Holly antes del disparo no permite prever un asesinato a sangre fría. Harry está armado, Calloway le advierte a Holly que Harry es peligroso. Ninguno de los dos ha hecho el primer movimiento. ambos parecen pensar en el pasado y proyectarlo en el presente para discernir qué hacer. Pero ya que hemos visto la escena de la rueda de la fortuna y hemos visto que Harry amenazó de muerte a Holly (y tenemos la advertencia de Calloway) podemos presumir que la muerte de Harry no es la de un inocente, que Holly se defendió de un intento de Harry por matarlo.
    Nuevamente, no lo sabemos. No nos han querido decir eso. Tal vez sea un problema de adaptación (no he leído la novela, pero lo haré).
    El caso es que de eso no tiene idea Anna. Cuando ignora a Holly lo hace con cierta ignorancia. No creo que se trata de una redención negada el final. Creo que se trata de un final abierto. La secuencia del final es idéntica a la del comienzo. Creo, incluso, que ocuparon la misma toma en la que vemos a Anna por el camino del cementerio.
    A mi más bien me parece que Holly está dispuesto a cuidar honestamente de Anna como pueda (dentro de su debilidad moral, que también es verdadera). No es un tipo que se rinda fácilmente y está dispuesto a descubrir la verdad aunque esta le traiga pesar.
    La escena final de la cloaca es la luz al final del túnel. Me parece que visualmente nos quieren decir que la muerte de Harry es un bien y que Harry no es un traidor. Para Anna puede serlo, pero Anna no está al tanto de todo lo que ha dicho y hecho Harry. Lo perdona porque le ha facilitado algún bien, pero no sabe de la maldad profunda que habita en él.
    En fin, me parece un excelente final que necesita ser abierto porque no se puede cerrar la discusión sobre el alma humana con un cliché de western. Esto no son las novelas de Holly, esto es la realidad y en la realidad hay que solucionar los problemas uno a uno.

    Saludos.

  4. Fe de erratas:
    Donde dice “y que Harry es un traidor” debe decir “y que Holly es un traidor”.

    Perdón.

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